Somos un equipo reducido de diseñadores, asesores de mobiliario y supervisores de montaje que trabaja desde Puerto Plata. Cada proyecto lo asumimos completo: del primer croquis a la última lámpara colocada.
Arquitecto de formación, lleva la dirección de cada proyecto. Define la distribución, la paleta y el carácter del espacio. Antes de abrir el taller trabajó en reformas de viviendas en Santiago, donde aprendió a negociar plazos reales con albañiles y carpinteros.
Diseñadora de interiores especializada en ambientes residenciales. Se encarga de los moodboards, la selección de mobiliario y el acompañamiento en compras. Conoce los proveedores locales de maderas y fibras, y sabe cuándo conviene encargar una pieza a medida.
Responsable de la iluminación ambiental y de los acabados artesanales. Prueba cada lámpara en el lugar antes de instalarla y ajusta la temperatura de color según el uso de la habitación. También supervisa el trabajo de pintores y ebanistas en obra.
Lidera los encargos para locales gastronómicos, oficinas pequeñas y estudios creativos. Piensa en el flujo de personas, la resistencia de los materiales y la identidad de cada negocio. Ha coordinado más de quince aperturas de locales en Santo Domingo y Puerto Plata.
Se asegura de que lo dibujado en los planos se construya igual en la realidad. Visita la obra, revisa medidas, resuelve imprevistos con los proveedores y entrega el espacio listo para habitar. Es la persona que responde cuando algo no cuadra a última hora.
Desde el primer encargo en un apartamento de Puerto Plata hasta los proyectos comerciales que hoy llevan nuestra firma, cada etapa ha definido la manera en que entendemos el espacio habitable.
Emilio comenzó a trabajar solo en un pequeño local de Guananico, restaurando muebles de madera local y asesorando a vecinos en la distribución de sus salas. Sin catálogos ni showroom, el boca a boca trajo los primeros encargos completos.
Una familia de la Zona Colonial nos pidió rediseñar su casa completa, desde los planos hasta la última lámpara. Ahí entendimos que el valor no estaba en decorar, sino en ordenar la vida diaria dentro de cada metro cuadrado.
Un café en el Malecón nos encargó su ambientación. Fue el primer proyecto donde combinamos iluminación cálida, mobiliario de mimbre y acabados artesanales para un negocio. Hoy los espacios gastronómicos son una parte central del estudio.
Con más proyectos residenciales en marcha, sumamos un equipo propio de supervisión y montaje. Esto nos permitió controlar cada detalle en obra y reducir los tiempos de entrega sin perder la calidad artesanal que nos distingue.
La apertura de nuestra segunda base en el Distrito Nacional amplió el alcance del estudio. Hoy trabajamos tanto en apartamentos urbanos como en oficinas pequeñas, manteniendo la misma metodología de planos, moodboards y acompañamiento en compras.
Seguimos eligiendo materiales de la región, texturas naturales y una paleta que recuerda al Caribe. Cada proyecto nuevo nos confirma que la identidad de un espacio nace de entender a quien lo habita, no de imponer una tendencia.
Somos un estudio dominicano de diseño de interiores que trabaja con apartamentos urbanos, oficinas pequeñas, locales gastronómicos y estudios creativos. No hacemos catálogos: cada proyecto parte de cómo usas el espacio, qué materiales tienes cerca y qué luz entra por la ventana. Acompañamos desde la primera idea hasta la colocación del último mueble.