Desde los primeros encargos en apartamentos de Gazcue hasta la supervisión de locales gastronómicos en la Zona Colonial, cada etapa del estudio ha definido la manera en que abordamos un proyecto hoy.
Empezamos rediseñando dos apartamentos en Gazcue con presupuestos ajustados. Ahí aprendimos a priorizar la distribución antes que la decoración y a negociar con proveedores locales de madera y fibras.
Abrimos nuestro espacio de trabajo en Puerto Plata, donde probamos acabados artesanales y montamos una pequeña carpintería para piezas a medida. Ese taller sigue siendo el corazón del estudio.
El primer local gastronómico nos obligó a entender flujos de clientes, normas de cocina y materiales resistentes al uso diario. Desde entonces, la mitad de nuestra agenda son espacios de trabajo y restauración.
Formalizamos nuestro proceso de asesoría: visita al espacio, planos de distribución, moodboard y acompañamiento en compras. Cada proyecto ahora pasa por esas cuatro etapas antes del montaje.
Hoy coordinamos la instalación completa: iluminación, mobiliario, textiles y acabados. El equipo se encarga de que lo dibujado en el plano llegue tal cual al espacio final, sin improvisaciones de última hora.
Hemos ampliado el alcance a Santiago y la costa norte. El reto actual es mantener la cercanía artesanal en proyectos más grandes, sin perder el trato directo con cada cliente.
Antes de comenzar un proyecto conviene dejar claros algunos puntos sobre qué incluye cada encargo, cómo se toman las decisiones y qué esperar durante el proceso. Estas precisiones evitan malentendidos y ayudan a que el trabajo avance con confianza.
La primera reunión sirve para conocer el espacio, escuchar tus necesidades y revisar fotografías o planos si los tienes. No incluye un anteproyecto completo ni renders; al finalizar recibes una recomendación clara sobre el tipo de servicio que mejor se ajusta a tu caso.
Los planos de distribución se entregan en formato digital para que puedas compartirlos con contratistas o proveedores. Los moodboards reúnen muestras de materiales, referencias de color y propuestas de mobiliario; son una guía visual, no una lista de compra cerrada.
Durante las visitas a tiendas o ferreterías te acompañamos para verificar medidas, acabados y disponibilidad. Nuestra labor es asesorar, pero la decisión final de compra siempre es tuya. Los tiempos de entrega de los proveedores escapan a nuestro control.
Coordinamos con el equipo de instalación y verificamos que los muebles, la iluminación y los acabados queden según lo planeado. No realizamos trabajos de construcción ni instalaciones eléctricas o sanitarias; para eso recomendamos profesionales certificados.
Si durante el desarrollo surgen nuevas ideas o se modifican las condiciones del espacio, lo evaluamos juntos y ajustamos el plan. Los cambios que impliquen rediseñar zonas ya aprobadas pueden requerir una sesión adicional o un ajuste en el alcance acordado.
Los planos, moodboards y documentos creados para tu proyecto son de uso exclusivo de tu espacio. No los reutilizamos en otros encargos sin tu autorización, y tampoco compartimos tus datos o fotografías sin pedir permiso previo.